CINE Y PATRIA (SIC!)


No tengo muchos amigos franceses, pero es curiososo algo común en todos ellos: cuanto más alejados están del mundo audiovisual, con más orgullo hablan de su cine nacional. Se identifican con él. Los franceses lo ven como algo propio, como París, el champagne o el roquefort.
Justito como aquí. Demasiados millones de peleles que creen lo que les contaba la Encarna y son incapaces de reconocer que era lesbiana. Demasiados españolitos acomplejados que son incapaces de ser críticos y autocríticos. Y esto ¿A propósito de qué?
A propósito de la encuesta que Sigma publicó acerca del cine español. Se hizo el otro día un pequeño debate en la SER entorno a la imagen de la NO-INDUSTRIA cinematográfica estatal. Yo, la verdad, me he enterado porque Nacho Vigalondo, uno de los participantes de la terapia de grupo, lo ha publicado en su blog. Como era de esperar, algunas cosas son interesantes, pero en general no se dice nada nuevo, se obvia la nueva situación que plantea internet, se lanzan consignas ya sabidas no carentes de razón, y se dejan muchas cosas por desarrollar por la falta de tiempo. Me he permitido hacer un chiste juntando dos frases.

NACHO VIGALONDO:
El problema que tiene el cine español es que se le asocia a una opción política.

AGUSTÍN DÍAZ YANES:
La culpa la tiene Franco. Él sí que hizo mal al cine español.


Lo curioso es que ambos tienen razón. Unos hablan de hoy y el otro de las consecuencias del ayer. Y resulta que hablan de lo mismo.
Bueno, aquí lo tienen, si es que aún no lo han oído.